Viajar a Carhué en 1925 era accesible y con pasajes abiertos

          Las aguas del Lago Epecuén  son "una bendición                                  de Dios" *                                 

 Por Juan Carlos Bergonzi                                                                                                                      ( 3ra. entrega)

Los FF.CC.  Oeste y Midland promocionaban pasajes a bajo costo con utilización abierta hasta el fin de la temporada. El contenido publicitario es atractivo,  expresado con entusiasmo. Nada podía interferir para veranear en un lugar recomendado por la medicina de la época.

Si la oferta hotelera era amplia los comercios también ofrecían soluciones y oportunidades.   Los avisos son elocuentes; algunas de las casas están vigentes en esta segunda década del siglo XXI.
       
 El año que se comenta en estas entregas, 1925, está dentro del periodo histórico donde la economía argentina registraba una curva de crecimiento. El presidente Marcelo T. de Alvear canaliza la "ola de prosperidad". Este ciclo tendrá su fin en 1929 con la gran crisis mundial  y el derrocamiento de Yrigoyen en 1930.

Carhué estaba por entonces en un momento de esplendor. Se cuentan, en el año de referencia, trece avisos de hoteles "para familias y pasajeros". Se puede deducir que la disponibilidad de alojamiento no publicitada pudo haber sido equivalente o superior. 

Los trenes diarios del FF. CC. Sud eran tres, el Midland, con   servicios nocturnos, y el FF.CC. Oeste con similares permiten estimar el movimiento turístico. Carhué estaba conectado a una red ferroviaria nacional que, en 1916, alcanzaba más de 33 mil kilómetros de longitud.1

El FF. CC. era la clave  para pensar el proyecto Estación Termal de Sud América tal cual lo expresaron los miembros de la Comisión de Fomento de Carhué.
Si el país recorría un camino de prosperidad económica Carhué, a 518 kilómetros de la capital federal, acompañaba con la invitación permanente de enero a diciembre a conocer el "privilegiado lugar" destinado a ser el balneario de aguas minerales, más importante de la República Argentina".

*Frase de un Aviso publicitario de la Empresa del Ferrocarril del Oeste.  

1(2007)López, Mario J. - Waddell, Jorge (compiladores) Nueva historia del ferrocarril en la Argentina. 
Ediciones Lumiere S.A. Buenos Aires.       

Las Aguas del Lago de Epecuén. Sus notables propiedades terapéuticas  
         
 El profesor de la Facultad de Medicina de Buenos Aires y Director del Instituto Biológico Argentino, doctor Silvio Dessy  formuló declaraciones de carácter científico publicadas en el folleto del año 1925 de la Comisión de Fomento de Carhué que se comenta en estas entregas. 

"La mineralización de estas aguas de Epecuén,  es, casi idéntica, a las conocidísimas aguas cloruradas  de Salies-de-Bearn (Bajos Pirineos) y de Biarritz Biscours (Bajos Pirineos) cuyas maravillosas propiedades  terapéuticas beneficias cada año a millones de enfermos."

"El tratamiento, para ser eficaz , debe prolongarse durante dos o tres meses. Las enfermedades que son aliviadas o curadas radicalmente, por las aguas, son las siguientes: el primer término hay que poner al reumatismo crónico, enfermedad harto frecuente en la República, que trae del agua de Epecuén beneficios rápidos e inesperados". 



El doctor Dessy cita "afecciones escrofulosas especialmente en los chicos, que han resistido a tratamiento de todas clases, se modifican como por encanto y se curan en un gran número de casos".   El catedrático continua: "podemos aplicar a Epecuén, a propósito de estas enfermedades, las conclusiones que el doctor Petit, profesor Honorario de la Escuela de Medicina de Rennes, ha deducido del estudio prolijo de las enfermedades que se han atendido en Salies-de-Bearn  cuyas aguas, como dije, tienen una composición muy semejante (250 gramos de Cloruro Sódico por litro) a las aguas de Epecuén."


  

 El aviso además de brindar una pormenorizada enumeración de los servicios del tren nocturno es un canto a la  confianza en las bondades de Lago. 

       "El viaje de Buenos Aires a Carhué (que es el lugar más próximo al Lago) se hace en una noche. Los trenes salen de Constitución, del Once o de la Estación Velez Sarsfield, de 8 a 9 p.m. y llegan a Carhué a las 8 y 1/2, a las 9 y a las 10 1/2 de la mañana. La distancia es pues, más o menos, la misma que a Mar del Plata, desde que, desde Constitución a Mar del Plata hay 420 kilómetros."

     "Todos los días, hay trenes de ida y vuelta, por una y otra línea entre la Capital Federal y el pueblo de Carhue."  

    "Desde el 1º de noviembre  los tres Ferro-Carriles antes nombrados, mejoran notablemente sus servicios, aumentado el número de trenes y la rapidez de ellos, estableciendo boletos de ida y vuelta válidos entre noviembre y hasta el 30 de abril de cada año, con notoria rebaja en los precios a semejanza del servicio de verano a Mar del Plata, Miramar o Necochea." (pág. 17)






Próxima entrega: más comentarios médicos y sugerencias sobre el sol y el aire junto al increíble lago         

Fuente consultada: Folleto Comisión de Fomento de Carhué,  El lago Epecuén y sus maravillosas aguas, 1925. Establecimiento Gráfico Argentino. 

Carhué y el lago con propiedades curativas.

Glamour. Cocina italiana y francesa. Orquesta, baile, biógrafo bajo las estrellas
                        

          Por  Juan Carlos Bergonzi                                                                                           (2da. Entrega)                                                                                                                                           
  Mientras  los trenes diarios  a Carhué,  en 1925, eran  por el lapso veraniego "el rumbo más rápido, el servicio más confortable", la ciudad ofrecía a los viajeros comodidades de alojamiento amplias y con servicios calificados.  Los avisos dan cuenta, con detalle, de las posibilidades de pasar una temporada con aire puro, sol y sal. Todo confluía para para convertir al estío  junto al lago milagroso en  una esperanza de mejores condiciones  físicas y espirituales.
  El Gran Hotel invita a recalar en una de sus cien amplias piezas. El texto trasmite un ambiente completo; las familias y los pasajeros tienen la oportunidad de elecciones gastronómicas internacionales, hielo y espacios para guardar los vehículos. Además un salón para orquesta y una invitación  a la danza. Los amantes del cine podían disfrutar  de una cinta  bajo el cielo nocturno, al aire libre, sin limitantes. 
  Se puede suponer que  la firma hotelera de José Pagnoni y Cía. tenía un claro registro de las ofertas y demandas de Carhué como potencial Estación Termal de América del Sur.
  Gloria Hotel del señor  Humberto Longhi destaca sus precios razonables, módicos y los departamentos destinados a las familias. Es obvio que el target elegido es la institución familiar  para lo cual hace saber de las características constructivas del edificio, su modernidad y los servicios ferroviarios que los interesados pueden acometer para llegar al encuentro con Carhué. 
  ¿Cómo no sentirse atraído por esta plaza turística con un  lago  de aguas privilegiadas y recomendadas por clínicas europeas? 
  Consultas médicas en la década de 1920. El folleto comentado   narra  casos de pacientes en búsqueda de auxilio para su salud. Una advertencia prologa la breve nota de la página 6 titulada "En Europa”  con una bajada que afirma  “se conocen mejor y se aprecian más, la propiedades curativas de las aguas del Lago  de Epecuén, que en la propia República Argentina".

  Un integrante del directorio del F. C. del Oeste expone sus padecimientos en la capital del Reino Unido, Londres,  y ofrece someterse a un severo tratamiento del reumatismo que lo aquejaba     En el contexto de la consulta, el jefe de la Clínica   "manifestó que para obtener una buena y eficaz cura, tendría que hacer un largo viaje...

  -¿A dónde? dijo el paciente. Vengo de lejos, e iré lejos también con tal de curar mi mal.
  -Tendría que hacer un viaje a la República Argentina, le contestó el director de la clínica, al Lago de Epecuén, en aquel país. -Pues señor, contestó el paciente...si de allá vengo y no conozco el Lago de Epecuén."

  Otro episodio similar sucede en Italia, en consulta por el mismo mal, reumatismo. Es informado como en el caso anterior. Retorna a la Argentina "curándose en las aguas del Lago de Epecuén"  El paciente era un vecino y comerciante e industrial, muy conocido en la ciudad bonaerense de Azul. 
   
  El último de los comentarios del folleto en la página citada surge de un artículo editorial del diario La Nación de Buenos Aires, fundado por Bartolomé Mitre en 1870. Vale señalar que tanto el matutino de los Mitre como La Prensa (1869) de la familia Gainza Paz eran dos medios gráficos rectores para la población argentina. 
   
  El editorial en un diario es el artículo de fondo. El pensamiento íntimo del medio, podría decirse que es su consciencia la que habla.  "El Poder Curativo de las Aguas"  publicado el 11 de diciembre de 1924 sugería "la necesidad de estudiar y conocer mejor las aguas medicinales de nuestro país" y agregaba " Se ha dado el caso de un ilustre clínico francés  que recetó en París, a un compatriota nuestro, los baños del Lago de Epecuén". 
 
  El diario afirma que hay muchos otros testimonios  y recalca "que se demuestra, de una manera evidente, las propiedades curativas de estas privilegiadas aguas ya conocidas y  justamente apreciadas en las más afamadas clínicas de Europa.
   
  ¿Carhué  alcanzaba dimensión global, en la tercera década del siglo XX, por las aguas curativas del Lago de Epecuén? 


Próxima entrega: más sobre FFCC y marketing. Escritos académicos locales  y nacionales sobre las aguas. La información es extraída del folleto de la Comisión de Fomento de Carhué, 1925. Establecimiento Gráfico Argentino. 

Carhué, hace 92 años

                            

                          El Lago Epecuén y sus maravillosas aguas                                                                                                     (Primera entrega)


                                                                                                                                                                                                                                                      Por Juan Carlos Bergonzi 
    
   
   En Buenos Aires, durante 1925, se editó una publicación titulada El lago Epecuén y sus maravillosas aguas. Una Comisión de Fomento de Carhué presidida por el doctor Arturo D. Vatteone y dos vocales,  el hacendado y propietario Lucas Torres y el doctor Ramón Razquin, fue la encargada de impulsar la edición que a pocos años de cumplir cien años, vale la pena recorrer su valioso contenido. 
    
   La  administración de la comisión  estaba en la Avenida de Mayo 1087 de la capital federal. En Carhué citaban como referencia de contacto las tres líneas ferroviarias que enlazaban a la ciudad balnearia  con Buenos Aires y Bahia Blanca: F.C. Sud, F.C. Oeste  y F.C. Midland.
    
   Una nota introductoria inquiere a los lectores con  tres desafíos  ¿Quiere Ud.  cooperar al fomento de un gran progreso argentino? ¿Quiere Ud. patrióticamente, hacer conocer las maravillosas  condiciones curativas, de las aguas del gran lago de Epecuén, que alguna vez, puedan serle a Ud.  muy útiles? Y la última, con mirada subcontinental pregunta ¿Quiere que la ciudad argentina de Carhué, sea la más importante Estación Termal de Sud-América?
    
   Es el segundo párrafo  se pide difundir  el folletoentre conocidos y relaciones, haciendo ver y conocer las eximias propiedades curativas del Lago de Epecuén, que será en breve, el punto preferido de la distinguida sociedad de Buenos Aires, la más brillante  estación veraniega   de descanso y de salud, y la playa de mar de indiscutible eficacia, para muchísimos enfermos que necesitan de las milagrosas aguas y del Barro Radio-Activo, de aquel Lago encantado.”  Luego sugiere pedir un ejemplar a la comisión  con asiento de sus funciones en el nº 1087 de la Avenida de Mayo.
   
   La página 3  y como aviso a destacar por su ubicación, exhibe un cuadro de información precisa sobre frecuencias y costos de boletos desde cuatro terminales ferroviarias donde parten trenes con destino a Carhué y al lago con sus prodigiosas  aguas.

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    El aviso del F.C. Sud llama la atención al lector del siglo XXI, sobre todo si es  residente 
en la Argentina y en especial en  Carhué. Se anuncian servicios de trenes cotidianos.  Lago Epecuén -entre paréntesis- subraya la importancia de la ciudad cabecera de Adolfo Alsina. La publicidad  del F.C. Sud es de 1925.  
  
  La convergencia de otras dos líneas ferroviarias. F.C. Oeste y Midland manifiesta  la aceptación turística de la ciudad y su lago. 

Nota: el doctor Arturo D. Vatteone se presenta como ex senador y ex diputado de Buenos Aires. El señor Lucas Torres como hacendado y propietario y del doctor Ramón Razquin, intendente municipal y ex diputado.  Más sobre trayectoria de  Arturo Vatteone ver http://www.dsrmedios.com.ar/14novd.html

Próxima entrega: hoteles, comercios y qué se decía del formidable poder curativo de las aguas del lago.

Somos docentes de la Universidad Nacional del Comahue y escribimos desde el norte de la Patagonia, Argentina.
Investigamos sobre periodismo impreso y digital.

General Roca, Argentina